Los niños fracasan cuando el peso de nuestras expectativas les roba la confianza ![]()
Cuando escuchan frases como:
“Tienes que ser el mejor”.
“No puedes equivocarte”.
Aprenden a temer el error ![]()
Y poco a poco su autoestima se vuelve condicional:
“Valgo solo si destaco”.
El miedo a fallar les quita algo esencial: las ganas de intentar, “no son malos, es falta de confianza”.
En cambio, cuando reconocemos su esfuerzo, no solo el resultado:
Fortalecemos su resiliencia.
Les enseñamos que equivocarse es parte del aprendizaje.
Se sienten seguros para intentar nuevos retos.
Es importante que tengan la certeza de que:
No necesitan ser los mejores … Necesitan sentirse capaces, acompañados y auto-suficientes ![]()
Criar con conciencia no es exigir perfección, es formar seres humanos seguros de sí mismos.